lunes, 9 de junio de 2008

Bioética

El término “bioética” surgió por primera vez en 1970. Van Rensselaer Potter planteó los problemas que el desarrollo de la tecnología le brindaba a un mundo en crisis de valores.


La bioética sale de la necesidad de establecer un puente entre la ciencia experimental y las humanidades, con ésta se pretende formular algunos principios que permitan afrontar con responsabilidad todas las posibilidades que nos ofrece la tecnología.


En la “Encyclopaedia of Bioethics”, la bioética se deduce como “el estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud, analizada a la luz de los valores y principios morales".



La ética médica es la parte principal de la bioética. Estas dos ramas de la ética deben afrontar problemas nuevos y cuentan con diferentes medios tales como:

  • El uso juicioso de la razón.
  • La luz de los valores y principios coherentes con la forma de ser especifica del hombre.


Para poder solucionar problemas por medio de la bioética se debe profundizar en el conocimiento del ser humano como también de los dilemas científicos y tecnológicos actuales.

El conocimiento de la bioética y su aplicación en la vida diaria son esenciales para enfrentar responsablemente los problemas que se presentan generalmente en un ambiente de trabajo (medicina, política, docencia, derecho, periodismo, entre otros).


Personalmente me parece muy necesario e indispensable tener un buen conocimiento y estudio de la bioética ya que muchas veces es necesaria para tomar decisiones importantes con respecto al uso de la tecnología; así como también para actuar de la manera correcta y regida por los principios éticos del ser humano, en cualquier situación que se presente con respecto a las ciencias aplicadas.

1 comentario:

José Garcia dijo...

MARCELA GIRALDO, muy buena tu reflexión sobre LA BIOÉTICA. Recuerda que es la disciplina sobre las ciencias de la vida, en todas sus manifestaciones, lo que obliga a nuestro compromiso ciudadano.
CORDIAL SALUDO.
JOSÉ ANTONIO GARCÍA